Ellas
La vida nos ha juntado. No lo teníamos previsto pero hemos acabado en el mismo saco. El saco está a veces roto, a veces un poco maltrecho, pero entre todas tapamos cualquier fuga que se pueda producir. No podemos decir que somos como gotas de agua. No podríamos ser más diferentes, y eso hace que nos complementemos a la perfección. Somos tímidas y lanzadas, charlatanas y calladas. Valientes y algo cobardes; duras como piedras y rebeldes porque “el mundo me ha hecho así” pero también tiernas, suaves y cariñosas. Madres. También somos madres y luchamos por nuestros cachorros a capa y espada. La callada apacigua a la charlatana y la tímida se deja llevar por quien no tiene filtro. Las más activas estiran de las que se quedarían todo el día en el sofá y aun así no le hacemos ascos a una tarde de manta y película. Bailongas como pocas, risueñas como muchas. Mojitos, tardes de playa, caminatas y conciertos; largas charlas, caminos, chiringuitos y apartamentos. Matadores, miradas de com...